Favorite Girl~! - favoritegirl-ckonny

Favorite Girl~!

Justin y Tu (De amistad al Amor)

Favorite Girl~!

 

Todo espeso a los 9 años cuando entrastes a la escuel a de musica, llegastes emocionada sin conocer a nadie de repente un chico te hablo se llamaba justin poco a poco lo fuiste tratando hasta qe se volvieron mejores amigos, siempre estaban juntos eran inseparables, despues a los 10 años conocistes a Selena y Demi unas chicas muy divertidas tu y justin las trataron y les cayeron super se volvieron muy buenos amigos, a esa edad conocistes a un chico muy lindo llamado Din, tu y el duraron 1 año pero lo terminastes a los 12 pues te havias enterado qe el estaba saliendo con una chica llamada miley la cual a ti no te agradaba pues siempre te molestaba, tu estabas muy mal pues encerio qerias a Din, Justin en ese momento siempre estaba con tigo nunca te dejaba sola tu de repente empesastes a sentir algo por el se te hacia un chico muy lindo divertido y llego el dia en qe te distes cuentas de qe te estabas enamorando de tu mejor amigo. Ya han pasado 3 años desde entonces.
Un dia muy normal para ti llegas a tu casa feliz pues el maestro de musica te habia dicho qe tu cancion era muy buena y pues te alegrastes tanto pork nunca te habia dicho algo haci, de pronto suena el telefono decides contestar pues tu mama estaba en la cocina.
Tu: hola - quien habla
Justin: (muy feliz) soy yo justin
Tu:- qe pasa te escuchas muy feliz
Justin:- si esqe te tengo una super noticia
Tu:- cual es la noticia (nerviosa y ansiosa)
Justin:- me ofrecieron un contrato para grabar un CD en nueva york
Tu:- (muy feliz) encerio qe bn y qe piensas hacer
Justin:- no lo se , es qe si acepto me tendria qe ir un año y medio
Tu:- (trizte) haaa y qe piensas hacer
Justin:- no lo se por eso te hable necesito un consejo
Tu:- (nerviosa) mmm.. nose qe decirte( pero en realidad qerias decirle qe no aceptara pues lo extrañarias demasiado)
Justin:- sabria qe me dirias eso pero piensalo y me dices mañana en la escuela
Tu: si claro (triste)
Justin: bueno bye te vere mañana
Tu: si bye

 

Mientras Justin

Justin pensaba en qe le dijieras qe no se fuera pues el te iba a extrañar demasiado, además de qe estaba empezando a sentir algo por ti, algo inexplicable.
Mientras tu
Tu solo pensabas en qe decirle, pues no qerias arruinar sus sueños, haci qe decides hablarle a Selena para pedirle ayuda.
Selena:- mmm. hola - quien habla (con sueño)
Tu:- hola soy _____- (apenada) sorry estabas dormida
Selena:- si pero no te preocupes, para qe me hablaste
Tu: es qe Justin me pidió un consejo y no se qe hacer
Selena: y qe tipo de consejo es
Tu:- bueno es qe alguein le ofreció un contrato para grabar un CD y el no sabe qe hacer pero si acepta tendría qe irse un año y medio
Selena: pues dijo si me pidiera ese consejo ami iio le diría qe aceptara es un super oportunidad
Tu:- ( con voz de triztesa)si tienes razón
Selena:- y por qe lo dices haci?
Tu:- como lo estoy dicendo- de qe hablas?
Selena:- es qe lo dices con voz de tristeza
Tu:- (con voz temblorosa) Claro qee no (dudosa)
Selena: Claro qe si - no me dijas qe es cierto lo qe todos comentan
Tu: qe es lo qe todos comentas (nerviosa)
Selena:- pues de qe tu qieres a Justin
Tu:- claro qe lo quiero es mi mejor amigo
Selena:- no me estas entendiendo
Tu:- como qe no te estoy entendiendo (dudosa)
Selena:- es que lo qe dicen es qe tu quieres a justin pero no como solo un amigo si no qe como algo mas

 

2 comentarios »
Loading… Loading comments…Please wait
Avatar
#1
16 of May of 2011 22:27
Tu novela esta Geneal xD
jumar
#2
10 of April of 2012 18:14
Termynala e muy buena e jenyal

Leave comment as:

          Loading

Write down the characters shown in the following image, differentiating lower and upper case letters

~ Mi Bieber ~

~ Mi Bieber ~

Papito... Cuanto me amas?

El día que mi María José nació, en verdad no sentí gran alegría, porque la decepción que sentía, parecía ser más grande que el gran acontecimiento que representa tener una hija. Yo quería un varón! A los dos días de haber nacido, fui a buscar a mis dos mujeres, una lucía pálida y agotada y la otra radiante y dormilona.

En pocos meses me deje cautivar por la sonrisita de mi María José y por la infinita inocencia de su mirada fija y penetrante, fue entonces cuando empecé a amarla con locura. Su carita, su sonrisita y su mirada no se apartaban ni por un instante de mis pensamientos, todo se lo quería comprar, la miraba en cada niño o niña, hacia planes sobre planes, todo sería para mi María José. 

Este relato era contado a menudo por Randolf, el padre de María José y yo también sentía gran afecto por la niña que era la razón mas grande para vivir de Randolf según decía él mismo. Una tarde, estaba mi familia y la de Randolf haciendo un picnic a la orilla de un río cerca de casa y la niña entabló una conversación con su papá, todos escuchábamos: 
- Papi... cuando cumpla quince años ¿Cuál será mi regalo? 

- Pero mi amor, si apenas tienes diez añitos, ¿No te parece que falta mucho para esa fecha? 
- Bueno papito,... tu siempre dices que el tiempo pasa volando, aunque yo nunca lo he visto por aquí. 

La conversa ión se extendía y todos participamos de ella. Al caer el sol regresamos a nuestras casas. Una mañana me encontré con Randolf enfrente del colegio donde estudiaba María José, quien ya tenía catorce años. Randolf se veía muy contento y la sonrisa no se apartaba de su rostro. Con gran orgullo me mostraba las calificaciones de María José, eran notas impresionantes, ninguna bajaba de diez puntos y los estímulos que le habían escrito sus profesores eran realmente conmovedores, felicité al dichoso papá. 

María José ocupaba toda la alegría de la casa, en la mente y en el corazón de la familia, especialmente en el de su papá. Fue un Domingo muy temprano cuando nos dirigíamos a misa, cuando María José tropezó con algo, eso creíamos todos y dio un traspié, su papá la agarró de inmediato para que no cayera... Ya instalados en la Iglesia, vimos como María José fue cayendo lentamente sobre el banco y casi perdió el conocimiento.

La tomamos en brazos, mientras su papá buscaba un taxi hacia el hospital. Allí permaneció por diez días y fue entonces cuando le informaron que su hija padecía una grave enfermedad que afectaba seriamente su corazón, pero no era algo definitivo, que deberían practicarle otras pruebas para dar un diagnóstico firme.

Los días iban pasando, Randolf renunció a su trabajo para dedicarse al cuidado de María José, su madre quería hacerlo pero decidieron que ella trabajaría, pues sus ingresos eran superiores a los de él. Una mañana Randolf se encontraba al lado de su hija, cuando ella le preguntó:

- Voy a morir, no es cierto? Te lo dijeron los doctores? 
- No mi amor... no vas a morir, Dios que es tan grande, no permitiría que pierda lo que más he amado sobre este mundo, respondió el padre. 

- Las personas cuando mueren van a algún lugar? Pueden ver desde lo alto a su familia? Sabes si pueden volver? 

- Bueno hija... en verdad nadie ha regresado de allá a contar algo sobre eso pero si yo muriera, no te dejaría sola, estando en el más allá buscaría la manera de comunicarme contigo, en última instancia utilizaría el viento para venir a verte. 

- Al viento? Y como lo harías? 

- No tengo la menor idea hijita, solo sé que si algún día muero, sentirás que estoy contigo, cuando un suave viento roce tu cara y una brisa fresca bese tus mejillas.

Ese mismo día por la tarde, llamaron a Randolf, el asunto era grave, su hija estaba muriendo. Necesitaban un corazón, pues el de ella no resistiría sino unos quince o veinte días más. 

¡UN CORAZON! ¿Dónde hallar un corazón? ¿Lo venderían en la farmacia acaso, en el supermercado o en una de esas grandes tiendas que propagan por radio y televisión? ¡Un corazón! ¿Dónde Dios mío? 
Ese mismo mes, María José cumpliría sus quince años. Y fue el viernes por la tarde cuando consiguieron un donante, una esperanza iluminó los ojos de todos, las cosas iban a cambiar. El Domingo por la tarde ya María José estaba operada, todo salió como los médicos lo habían planeado.

¡Éxito total! Sin embargo, Randolf todavía no había vuelto por el hospital y María José lo extrañaba muchísimo, su mamá le decía que ya todo estaba muy bien y que su papito sería el que trabajaría para sostener la familia. 

María José permaneció en el hospital por quince días que más, los médicos no habían querido dejarla ir hasta que su corazón estuviera firme y fuerte y así lo hicieron. Al llegar a casa todos se sentaron en un enorme sofá y su mamá con los ojos llenos de lagrimas le entrego una carta de su padre:

"María José, hijita de mi corazón: Al momento de leer mi carta, ya debes tener quince años y un corazón fuerte latiendo en tu pecho, esa fue la promesa que me hicieron los médicos que te operaron. No puedes imaginarte ni remotamente cuanto lamento no estar a tu lado en este instante. Cuando supe que ibas a morir, decidí dar respuesta a una pregunta que me hiciste cuando tenias diez añitos y a la cual no respondí. Decidí hacerte el regalo más hermoso que nadie jamás haría por ti hija mía... Te regalo mi vida entera sin condición alguna, para que hagas con ella lo que quieras. ¡¡Vive hija!! ¡¡Te amo con todo mi corazón!!" 

María José lloró todo el día y toda la noche. Al día siguiente fue al cementerio y se sentó sobre la tumba de su papá; lloró como nadie lo ha hecho y susurró: "Papi... ahora puedo comprender cuanto me amabas, yo también te amaba y aunque nunca te lo dije, ahora comprendo la importancia de decir "Te Amo" y te pediría perdón por haber guardado silencio tantas veces".

En ese instante las copas de los árboles se mecieron suavemente, cayeron algunas hojas y florecillas, y una suave brisa rozó las mejillas de María José, alzó la mirada al cielo, intento secar las lágrimas de su rostro, se levantó y emprendió regreso a su hogar.